jueves, 27 de marzo de 2014

Proyecto de Marzo - el desafío

Mundo, comparto con ustedes mi relato para el proyecto de este mes de "Adictos a la Escritura", el cual consistía en escribir un relato en base a una pequeña introducción escrita por otro adicto. 
A mi me correspondió desarrollar una historia en base a la idea inicial de Inna Franco, esto es lo que mi imaginación pensó era lo más adecuado. Siendo bien franca, me dio bastante pena tener que limitarme por las dos hojas que permite el relato, simplemente no quería terminarlo (jeje de hecho me pasé =P), espero que les guste.


Larga distancia

Se había enamorado profundamente de una persona de la cual ni siquiera había visto una foto. Presentía que él también de ella, pero se encontraban uno en cada punta del mundo… Sin olvidar que ambos estaban casados…


Podía sentir la ansiedad en cada célula de su cuerpo, cómo se aceleraba su corazón de sólo pensar que el día de conocer finalmente que ella creía el amor de su vida, estaba cada vez más cerca. 

Necesitaba encontrar una forma de acelerar el tiempo, de evitar que cada día fuese una lenta tortura, pero no encontraba cómo, estaba destinada a esperar dos largas semanas para el día en se encontrarían al fin, frente a frente. 

Recordó con nostalgia la forma en la que se opuso a la unión, enfrentándose con todo lo que daban sus fuerzas a la autoritaria figura de su padre, pero qué podía hacer ella, se encontraba a miles de kilómetros de distancia, y había sido lo suficientemente ingenua como para no pensar en lo que podía su padre hacer con el poder total que le había entregado. Pensó en todas consecuencias que entregar ese poder podía tener y no las encontró terribles, pero jamás se le pasó por la cabeza que la uniese en matrimonio con un completo desconocido. 

“El dinero todo lo puede, veo que eres capaz de vender hasta tu propia hija con tal de tener más” le dijo al enterarse de la atrocidad que este había cometido, sin pensar que serían sus últimas palabras hacia él. 

La repentina muerte de su padre desbarató la posibilidad de un divorcio a distancia, su única alternativa era esperar el momento de su regreso para arreglar su vida. 

- ¿Josefina Latorre?- escuchó un día del otro lado de su teléfono 

- Soy yo, ¿quién llama?- 

- Hola- dijo tembloroso el desconocido- no nos conocemos, pero…- hizo una pausa en la que logró escucharlo inhalar profundamente- soy Héctor, tu marido. 

- ¿Mi qué?- gritó confundida, soltando el teléfono, le tomó un minuto recordar que ella era una mujer casada, lo que implicaba que en alguna parte del mundo existía un marido, recogió rápidamente el auricular-

- ¿Aló?, ¿Aló?, colgó, yo sabía que no debía llamarla, debería haberle enviado un mensaje, tu marido, ¿no podía pensar en algo más ridículo que decir?- lo escuchó discutir consigo mismo al otro lado de la línea, a lo que no pudo evitar reprimir una sonrisa, se escuchaba completamente angustiado- ¿y ahora cómo le digo? 

- ¿Decirme qué?- dijo, y prácticamente pudo escuchar como su corazón se detenía. 

- Yo…este…- se aclaró la garganta ligeramente- no sé cómo decirte esto, es sobre tu padre. 

- ¿Mi padre?, que yo sepa no tengo padre, más bien alguien que vende mi pase como si yo fuera un jugador de fútbol- dijo cargando su voz de odio- ¿qué pasa con él? 

- Él este… primero quiero disculparme, esto podrá sonar un poco increíble, pero yo no sabía lo que estaba firmando cuando pasé a mi padre el poder notarial con el que nos casaron. 

- ¿Espera?- contestó sorprendida- ¿Tú tampoco sabías?

- ¿Yo?, ¡no! ¡estás loca!, - contestó ya más tranquilo- mi padre me engañó, llegó a mi oficina con unos papeles por firmar, haciéndome pensar que eran de la empresa y resultó ser un poder total. 

- Par de ratas tramposas- bufó Josefina indignada,- no puedo creer que nos hicieran esto. 

- Si… este… con respecto a ellos… 

- ¿Qué ocurre con ellos?

- Es por lo que te llamaba, estaban en un viaje de negocios… viajando en una avioneta con muy pocas medida de seguridad…

- Fallecieron- dijo sin dejarlo terminar, entendiendo el porqué de su llamada. 

- Sí. 

Ahí él le dijo lo que ella ya sabía, no sería posible efectuar el divorcio hasta que ella regresase a Santiago, para lo que aún faltaban tres meses. 

A partir de ese día solían llamarse casi a diario, para averiguar las opciones que tenían para terminar ese matrimonio involuntario a distancia. Pero en algún punto la conversación cambió, comenzaron a contarse sus rutinas diarias, ella le contó que se encontraba en Berlín haciendo un magister en derecho ambiental, él le comentaba sobre su trabajo como Ingeniero Comercial, donde se hacía cargo de la empresa que había creado su padre, la cual era suya tras su muerte. Poco a poco fueron conectando de una forma en la que ninguno de los dos creyó posible, formando un lazo tan fuerte, que aún sin conocerse en persona, ambos inconscientemente dependían del otro. 

Finalmente las dos largas semanas pasaron, y ella esperaba ansiosa su maleta aparecer por la cinta transportadora, sólo un control más y podría conocer al hombre con el cual estaba casada, sólo unos metros la separaban del que ella sabía, era el amor de su vida. 

Pasó la mampara de vidrio temerosa, buscando entre la multitud a quién ella no había visto jamás. Caminó lentamente entre los taxistas que se agolpaban junto a la salida, ofreciendo sus servicios insistentemente, pero ella no los escuchaba, sólo miraba en todas direcciones buscando alguna pista. 

Hasta que lo vio. 

Se encontraba al pie de la escalera, sosteniendo tímidamente un pequeño cartel que sólo decía “Jo”, como él la llamaba, observando alternadamente entre su teléfono y el tablero de llegadas internacionales. 

Se acercó temerosa, sin decir una palabra se paró junto a él, él se giró asustado, hasta que se dio cuenta de quien se encontraba a su lado, ninguno podía hablar, sólo eran capaces de observarse en silencio. 

Ella elevó una mano para recorrer su mejilla, pasando los dedos por sobre la barba de dos días color marrón y acariciando con el pulgar su labio inferior, mientras observaba fijamente sus ojos del mismo tono. 

Él pasó las manos por su cabello negro, el cual caía en ondas hasta la mitad de la espalda, con una mano quitó un mechón de su rostro, para ver los ojos pardos que lo observaban tras unas gafas de marco verde. 

Podrían haber pasado minutos, horas o quizá sólo unos segundos, ellos no lo notaron, existían en un mundo diferente, en una dimensión diferente. 

Él puso una mano en su nuca y la atrajo hacia sí, sin dejar de verla a los ojos, esperando cauteloso su aprobación, ella no rechazó el contacto, simplemente no podía. 



- Y ahora- susurró sobre sus labios- voy a besar a la novia- dijo para fundirse con ella en un beso profundo y perfecto.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Proyecto de Febrero - La primera frase

Estimados, comparto mi relato para este mes de Adictos a la Escritura. 
El tema de este mes era "La primera frase", que consistía en escribir un relato en base a la primera línea de un libro, yo escogí la primera línea de "Pandora" de Anne Rice. 
Cariños!!
Catapzia



Solamente Tú

No han pasado veinte minutos desde que me dejaste aquí, en el café, desde que respondí <<no>> a tu petición. 

No quiero que me juzgues, al menos no antes de escuchar mi lado de la historia. 

Puede que pienses que tengo miedo, que no soy capaz de lidiar con las consecuencias de mis actos. En parte tienes razón, pero mi negativa también es porque no quiero que nada cambie, no quiero que los actos cometidos, o que cometeremos, arruinen lo que hay entre nosotros, ha sido tan bueno, tan dulce, sin tintes ni matices erróneos, que no puedo permitir que se derrumbe. 

Es una idea muy trillada, tan manoseada como cierta, pero a veces lo más difícil es decir que no, se necesita de gran valor y coraje para hacerlo, sobre todo cuando sabes que con esas dos simples letras puedes hacerle daño a alguien que quieres, alguien que te importa, alguien especial, pero no como quizá te di a entender a ti. 

Recuerdo claramente el día en que nos conocimos, en el cumpleaños de Gabriela. Ambos nos encontrábamos con pareja en ese entonces, pero por circunstancias de la vida fuimos solos. ¿Te acuerdas que hicimos equipo en la carrera de tres pies? y sin decirnos una palabra nos coordinamos al instante. Esa conexión maravillosa que nos unió desde el comienzo, es una de las cosas que más atesoro en la vida, porque estoy segura de que nunca volveré a sentirla con alguien más.

¿Recuerdas para la boda de mi prima? , yo acababa de romper con Rodolfo y no quería contarle a toda mi familia, porque sabía que me llenarían a preguntas, por lo que tú les dijiste a todos que originalmente habías rechazado la invitación pero te cancelaron un viaje a último minuto y morías de ganas de asistir, por lo que yo te invité como mi acompañante y por eso no estaba con Rodolfo. No creo haber disfrutado nunca una fiesta como aquella, aún me río cada vez que me acuerdo del show que hicimos, como le robamos el micrófono al organizador y nos subimos al escenario para rehacer el momento en que los novios se conocieron. Bebimos y bailamos tanto esa noche, tanto que olvidé por completo que me sentía triste, tanto fue que disfrutamos que no volví a pensar en Rodolfo por un buen tiempo. 

Él había desaparecido de mi memoria hasta esa tarde en la que nos lo encontramos paseando por el centro comercial, de la mano de Sofía, la que una vez fue mi mejor amiga. De no haber sido por ti, que me obligaste a plantarle cara, me habría ocultado tras un pilar hasta verlos desparecer. Todavía no puedo olvidar la cara que puso cuando me tomaste de la mano y le dijiste que como él necesitaba tiempo para pensar, tú habías actuado en su lugar, para luego, una vez ellos desaparecieron, decirme lo valiosa que era y que nunca más me ocultara de nadie, y nunca más lo hice, al menos hasta ahora. 

Son curiosas las palabras, más curiosa la vida que cobra el lápiz en manos de una mente dispuesta a relajarse y ser completamente honesta.

Inicié esta carta pensando en cómo reafirmar mi negativa, hacerte entender del porqué no podemos llevar esta amistad a algo más, y ahora que estoy llegado al final de la hoja me doy cuenta de que no hay nadie más con quien me gustaría aventurarme a lo desconocido, porque estoy segura de que nadie más que tú, me sujetaría en los momentos de debilidad, a nadie más que tú, yo protegería de hasta mis propios sentimientos. 

Solamente tú. 

Y lo sabías desde mucho antes que yo. 

Sólo espero llegues a ésta línea cuando encuentres ésta carta en tu puerta. 

Porque si llegas, sabrás que tras el pino que está frente a ti, me encuentro esperando tu respuesta. 


Graciela.


viernes, 14 de febrero de 2014

La Flor más dulce

Estimados, comparto con ustedes mi relato para el día de los enamorados =), espero les guste. 
Cariños!
Catapzia

La Flor más Dulce

Los aromas la envolvían en un aura de frescura que no pasaba desapercibida, orquídeas, tulipanes y rosas, todo se mezclaba en una pequeña tienda, en la que no quedaba rincón alguno sin flores, Isabel amaba estar envuelta en ellas y más que nada, amaba el día de San Valentín, se esmeraba para que cada arreglo quedase perfecto e intentaba impregnar de amor cada una de sus entregas.



Ese día por lo general se pasaba volando, entre dar vueltas por la ciudad entregando pedidos y atendiendo a los olvidadizos de siempre. 

A lo largo de la jornada presenció tres propuestas de matrimonio, llevó dos pedidos al cementerio, fue a dos clínicas diferentes y lamentablemente fue testigo de una ruptura. 

Al caer la noche no podía moverse, se sentía agotada, estaba tan cansada que casi lo olvidó, bajó corriendo la escalera que separaba su departamento de la florería y abrió la puerta.

Ahí estaba, tan puntual como todos los años, una caja de cartón blanca con una pequeña nota, la cual decía lo mismo cada año. 

“Para la flor más dulce”

Abrió la caja y quedó tan maravillada como siempre, en ella había un precioso pastel con forma de margarita. 

Todos los años pasaba lo mismo, aparecía el misterioso pastel en su puerta y cada vez con forma d una flor diferente, primero fue una rosa, luego una orquídea, después un girasol y este año una maravilla.

Tomó la caja entre sus manos, decepcionada por no haber podido ver nuevamente quién era el misterioso admirador y cerró la puerta tras ella, decidida a cogerlo el año próximo. 

----

La observó cerrar la puerta y suspiró aliviado, afortunadamente no alcanzó a verlo, este año había estado muy cerca, pero no podía permitir que supiera que él era quien le dejaba un obsequio todos los años, no tenía el valor suficiente. 

Este era el cuarto año y se había prometido armarse de coraje y entregarle el pastel en persona, de día y no en la penumbra de la noche, pero de sólo verla se le iba el habla, la observaba embelesado cada vez que la veía pasar con un ramo de flores por frente de su pastelería, y cada día del amor esperaba pacientemente el momento en el que veía sus ojos brillar cuando descubría el pastel en su puerta. 



“El próximo año, el próximo año se lo diré” se repetía mientras se alejaba lentamente por el callejón.



martes, 28 de enero de 2014

Proyecto de Enero - La huida de la rosa

Estimados! 
Después de un largo periodo ausente, retomo mi participación en Adictos a la Escritura. El desafío de este mes consistía en escoger una fotografía de la cual después se debelaría el género del cual debíamos escribir. Yo escribí un relato histórico y sólo espero haber acertado en la forma de escribirlo, si bien la bicicleta no tiene mucho que ver, me inspiré más en las flores de la parte de atrás.
BTW: La bicicleta no es parte del relato, sólo el concepto de huida, ya que esta fue popularizada cerca del 1890.

La huida de la rosa


Solté la pequeña nota en el fuego y tomé el relicario de mi madre, era lo único que quería llevar conmigo, no podía permanecer ahí un minuto más, no con lo que me acababan de informar. 

"Debe amarme demasiado para arriesgarse a esa locura" pensé, mientras atravesaba los jardines que separaban Versalles de los hogares de la servidumbre. Sabía que era una locura, que podría acabar muerta, que todo el futuro que podría forjar con Julian se derrumbaría cuando entrara a palacio, porque yo no debía estar allá, yo debería estar huyendo como si no hubiese mañana. 

Mientras subía las escaleras de servicio, pisé mi vestido tropezándome, un pequeño líquido rojo escurría por mi pie, pero me levanté rápidamente y continué mi camino, a lo lejos escuchaba el tumulto que venía hacia palacio y corrí con más fuerza, podría ser que lograse ganar unos segundos y eso alcanzara para salvar la vida de mi señora, porque estaba segura de que si la encontraban, su vida sería terminada de forma inmediata. 

miércoles, 27 de noviembre de 2013

La mejor compra

Este relato es la contra parte de "En promoción".
Espero les guste =).


Ya llevaba una hora caminando y su furia no aplacaba, es que ese idiota simplemente lo sacaba de quicio.

¿Por qué el imbécil de su compañero de piso no era capaz de avisarle cuando tendría compañía? se preguntaba Gabriel. Todas las semanas era lo mismo, no tenía ninguna consideración con él.

Justo el día de mayor calor se tendría que mantener alejado del aire acondicionado que él había comprado.

“Estúpido Jorge…” mascullaba mientras caminaba sin ninguna dirección.

Entre tanto deambular, no se dio cuenta y acabó frente al centro comercial, sin darle muchas vueltas decidió entrar. Al menos ahí podría escapar del implacable sol y reírse un poco de los locos consumistas.

Al entrar y ver la cantidad monumental de gente, recordó que ese día era el día especial de compras en pareja. Quiso salir arrancando para evitar la montonera de parejas melosas comprando, cuando una voz lo detuvo.

“De a dos es mejor.” Escuchó decir a una chica frente a él. Estaba mirando fijamente el mismo anuncio y meneaba la cabeza murmurando muy bajito, como si estuviese peleando consigo misma. No pudo reprimir una pequeña risa, se podía ver el asombro y algo de rabia en ella.

La idea de quedarse dando vueltas y huir del calor dentro del recinto ya no le parecía tan descabellada.

martes, 29 de octubre de 2013

Proyecto de Octubre - Un día de trabajo

¡Estimados! 
Les traigo un nuevo proyecto de Adictos a la Escritura del mes de octubre, creí que no alcanzaría ya que no he podido ponerme al día con todo aún, pero ya ven que si pude =). 
El tema de este mes era un escrito de terror, confieso que muy terrorífico no me quedó, pero no quería quedar fuera ya que con este relato se cumple un año desde que soy miembro del grupo (se cumplió en septiembre en realidad =P). 

Cariños!!
Catapzia

Un día de trabajo

08:50 

Que extraño, desde que comencé a trabajar aquí, la Coté no había llegado nunca después de las 8.30 a la oficina, ya van a ser las 9 y aún no se aparece, la voy a llamar para ver qué le pasó. 



09:50


Recién se dignó a aparecer esta mujer, pero se ve extraña, está muy pálida y no para de tomar agua, cuando llegó no dijo ni pio, se sentó en su escritorio y comenzó a revisar la cartera algo alterada, la miré por sobre el computador pero ni me infló. Seguramente se le quedó algo en la casa. 

viernes, 13 de septiembre de 2013

De Vacaciones

Así es! 

A partir de hoy, estoy oficialmente de vacaciones, por lo que me desapareceré hasta finales de octubre, espero llegar muy inspirada y con todas las pilas!! 


Sé que le había dicho (por Facebook y twitter) que tendría este sábado el epílogo de "Aixza y las Sombras", pero no me ha dado el tiempo de tenerlo editado antes de desaparecer. 

Mientras tanto, espero que terminen de leer la historia, la comenten y la compartan, de verdad cada vez que leo un comentario es como una inyección de energía =). 

También los invito a que visiten mi perfil de Wattpad en el que también está "Aixza y el Guardián", aunque sólo hasta el capítulo 15, pero es buena opción si quieren leer del teléfono o una tablet =), ahí también está publicado "Por un diferente anochecer", la nueva historia en la que estoy trabajando.  

Y bueno, me despido hasta el próximo mes!!!

Cariños por kilos!


Catapzia